Una gata en celo: síntomas y cuidados

img-post-ejemplo

3 Abril 2019

Adoptar a una gata es una gran aventura que te hará enfrentarte a muchos retos en tu hogar. ¿Un ejemplo? Las épocas de celo. Tienes que ser consciente de que convivir con una gatita en celo puede ser complicado en algunas ocasiones, pero no hay nada a lo que no puedas sobrevivir.

Hoy te contamos unas cuantas cosas que debes saber sobre el celo felino para entender a tu minina, cuidarla como se merece y tener una convivencia feliz en casa. ¡Sigue leyendo! 

¿Qué es el celo?

Hay muchas personas que aún tienen esta duda, pero ¡es momento de aprender! El celo es parte del ciclo reproductivo de las gatas: durante este periodo las felinas se muestran sexualmente receptivas a los machos y su cuerpo pasa por el proceso de ovulación. ¡Así de simple!

¿Cuándo aparece el primer celo?

Tal como ocurre en todas las hembras mamíferas, las gatas tienen su primer celo cuando alcanzan la pubertad. Esto suele ser, en general, entre los 8 y 10 meses de edad… aunque no es 100% seguro: a algunas felinas les puede llegar antes (a partir de los 4 meses).

Todo depende de las características de cada animal, su raza, su peso, su nivel de desarrollo y su forma de vida. Además, también pueden existir factores externos que influyan en la aparición del primer celo como la cercanía a un gato macho o las horas de luz a las que se enfrenta la gatita.

Sea como sea, desde que aparece el primer celo la gata ya es fértil y puede quedarse preñada si se aparea con un macho fértil.

¿Qué síntomas surgen durante el celo?

A diferencia de otros muchos animales, las gatas no sangran durante este periodo. Sin embargo, sufren otros síntomas que pueden ayudar a los dueños a reconocer la situación.

Algunos de esos síntomas son:

  • Mimos.
    Las gatitas se vuelven más cariñosas y buscan continuamente el contacto con sus dueños, incluso de forma insistente. No importa si tu mascota ya era cariñosa antes, durante estas etapas lo será mucho más.

  • Maullidos fuertes.
    Los maullidos durante el celo no son los maullidos habituales. Se vuelven mucho más insistentes, fuertes y desesperados, con el objetivo de avisar a los machos de su receptividad. ¡Seguramente este sea el cambio de comportamiento más molesto!

  • Posición de monta.
    En algunas situaciones, cuando las gatas están en celo, adoptan una posición curiosa cuando las acaricias llamada “lordosis” (la espalda arqueada, la zona lumbar elevada y la cola ladeada). Aunque puede parecer una postura de sumisión, es realmente la posición de monta (las gatitas se preparan para relacionarse con los machos).

  • Frotarse con todo
    Otro de los cambios de comportamiento de una minina en celo es que buscará frotar su cuerpo por todas partes: paredes, esquinas, muebles, suelo, alfombras … La razón es simple: las gatitas buscan dejar su olor en el mayor número de lugares posibles para conquistar a través del olfato a cualquier macho que pase cerca.

  • Orinar fuera del arenero.
    Las gatitas en celo suelen marcar la casa y orinar por algunos rincones. De esta forma dejan señales olfativas y químicas para que los machos las detecten.

  • Lamerse los genitales
    Durante el celo los órganos sexuales están más inflamados o hinchados y, debido a la incomodidad que esto provoca, las gatitas pueden lamerse sus genitales de forma más frecuente.

  • Pérdida de apetito.
    Aunque no es habitual en todos los casos, es cierto que algunas gatas pueden perder el apetito y comer menos. ¡No te preocupes si esto pasa en tu casa!

  • Escaparse (o al menos intentarlo)
    Cuando las gatitas están en celo quieren encontrar un macho y puede que intenten escaparse más de lo normal durante este periodo. ¡Intenta no dejar ventanas abiertas o huecos por donde pueda huir!

¿Qué podemos hacer para mejorar la situación de nuestra pequeña?

Muchos dueños buscan formas de consolar a sus gatas durante el celo… y aunque existen tantas soluciones como personalidades, podemos darte algunos consejos que quizás puedan ayudar. ¡Mira estos consejos!

  • Da más mimos y afecto a tu gatita, especialmente si ésta lo reclama.

  • Juega con ella, ya que el ocio le ayudará a olvidarse de las molestias.

  • Pon hierba gatera cerca de su cama o comida. Su olor parece gustar a las gatitas e, incluso, calmarlas cuando están nerviosas.

  • Coloca a tu pequeña compañera sobre una mantita caliente, o un calentador de semillas, porque el calor parece que calma.

  • Para evitar el marcaje, se recomienda tener siempre el cajón de arena muy limpio y evitar limpiar la casa con amoniaco (el olor puede recordar a la orina y tu mascota puede sentir la necesidad de marcar en ese lugar).

  • Mantén a tu gatita fuerte con una alimentación saludable como la gama Fitmin Purity, los productos Dibaq Naturalmente Mejor (DNM) o Dicat Up

  • Y si tu gata se queda embarazada, no abandones a la camada si no quieres tener más gatitos. Sé responsable e intenta buscar hogares buenos y adecuados para los mininos.

Pero además tienes otra opción recomendable: la esterilización de tu gatita. Con ella conseguirás que desaparezca por completo la conducta sexual, junto con el marcaje con orina, los maullidos incómodos y los intentos de huida. ¡Y además no habrá gatitos no deseados en casa!

¡Y aquí acabamos por hoy! Esperamos que este texto te haya ayudado a entender un poco más el mundo felino. Ahora te toca disfrutar de tu pequeña compañera y pasar buenos momentos con ella.

Posts recientes