4 elementos a tener en cuenta antes de adoptar a un perro

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6 Marzo 2019

¿Cuántas personas adoptan a una mascota solo “porque lo piden los niños”? Adoptar un perro porque es lo que la gente "hace" o porque los niños piden lloriqueando un cachorro generalmente termina siendo un gran error. Y es que una mascota es una gran ilusión, pero también conlleva una gran responsabilidad de la que hay que cuidar durante 10 o 20 años de vida y a la que no todos se pueden enfrentar.

El hecho de que estés pensando en adoptar un perro en un refugio o asociación significa que eres una persona responsable y solidaria. Sin embargo, la decisión no debe ser algo que se haga a la ligera. Antes de tirarte a la piscina debes pasar un periodo de reflexión y pensar varias cuestiones fundamentales. ¡Sigue leyendo!

¿Puedes asumir los costes de manutención?

Adoptar (y mantener) a un perro conlleva un coste económico importante… lo suficiente como para incluir su manutención entre los gastos fijos del hogar. Ten en cuenta que tendrás que pagar alimentación, vacunas, correas, juguetes, microchips o visitas asiduas al veterinario, además de otros posibles gastos sorpresa con los que no cuentas al principio pero que pueden surgir por accidentes o necesidades especiales a lo largo de la vida del pequeñín.

Por ello es importante que antes de dar el paso te sientes a hacer cuentas. Evalúa si tienes solvencia económica para poder ocuparte de un miembro más durante varios años y, si no sabes a lo que te enfrentas, no dudes en preguntar a profesionales para que te orienten.

¿Tienes un espacio adecuado para un nuevo miembro de la familia?

Así como las personas solemos tener nuestros propios espacios para comer, dormir o descansar dentro de casa, las mascotas también necesitan contar con un lugar propio al que identifiquen como su espacio.

Ten en cuenta que cualquier perro, sea de raza grande o pequeña, necesitará un sitio para dormir, otro para comer y beber e, incluso, un área para poder estirar las piernas, ir al baño y hacer ejercicio (sea un jardín o un parque cercano). Piensa bien si tu casa es suficientemente grande y adecuada para recibir a un compañero peludo y cuidar de él durante el tiempo que viva contigo.

¿Tendrás tiempo suficiente para cuidar de una mascota?

Por muy independientes que puedan parecer algunos perros, son seres sociales y necesitan pasar tiempo con sus dueños. En el momento en el que un pequeñín entre por las puertas de tu casa, tendrás que involucrarte para atenderlo, alimentarlo, educarlo, sacarlo a pasear, llevarlo a hacer ejercicio o jugar con él... y eso cada día de su vida.

Antes de adoptar a un perro, te recomendamos pensar si realmente tienes el tiempo necesario para poder estar con él. Mira bien tu agenda y analiza tu rutina diaria para decidir si puedes asumir tal responsabilidad. ¡La falta de tiempo es la primera razón de abandono de animales en nuestro país!

Y además debes plantearte algo fundamental: ¿qué harás cuando salgas de viaje? Asegúrate de estar dispuesto a viajar con tu amigo peludo (lo cual requiere un extra de planificación y esfuerzo económico) o tener a alguien que pueda hacerse cargo mientras no estás.

¿Tu familia o compañeros de piso están de acuerdo?

Si compartes piso con otras personas, es importante consultar con ellos si están dispuestos a recibir a un nuevo miembro en la manada. No todo el mundo quiere convivir con un perro o asumir las responsabilidades que ello conlleva, y preguntar puede reducir muchos problemas futuros.

Además, si vives solo en un apartamento de alquiler, acuérdate de hablar con tu casero y tus vecinos para saber si existe alguna limitación o restricción al respecto en tu hogar o en tu edificio. El hecho de no contar con ellos puede traer conflictos, e incluso futuros abandonos de animales.

¡Aquí se acaba nuestra lista de preguntas esenciales! Es cierto que la lista es larga y te hará pensar varios días, pero es importante pasar por este proceso para tomar la decisión correcta en tu caso personal.

Y si finalmente te animas y decides adoptar un perro, sea de la raza que sea, acuérdate de cuidarlo como uno más de la familia. Respeta su espacio, enséñale las reglas de la casa con cariño y paciencia, y cuídale con los mejores productos. Te recomendamos, por ejemplo, alimentarlo con Dibaq Sense, una gama de alimentos hipoalergénicos libres de grano y gluten, con recetas que ayudan a fortalecer su sistema inmunológico. ¡Le encantará y le mantendrá sano y activo durante mucho tiempo!

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