Accesorios que debes tener en casa si convives con un gato

img-post-accesorios-tener-en-casa
23 febrero 2018

Si un gato acaba de llegar a vivir a tu casa, te damos una serie de recomendaciones sobre los accesorios para tu compañero que te serán de mucha utilidad.

En primer lugar, es necesario que el gato disponga de un comedero y un bebedero. Recuerda que tiene que tener siempre agua fresca a su disposición.

 

 

También es fundamental que dispongas de un arenero para que el gato pueda hacer sus necesidades. Has de tener en cuenta que debe estar adaptado al tamaño del gato, y podrás elegirlo entre los que son abiertos o cerrados. También puedes elegir entre diferentes tipos de arena.

La cama del gato debe ser cómoda, mullida y de un tamaño ligeramente superior al del gato, para que pueda sentirse cómodo.

Es conveniente que, si tienes un gato en casa, dispongas de una buena aspiradora o, en su defecto, un buen recogedor de pelos. Ya sabemos que los gatos son proclives a soltar pelo y disponer de alguno de estos aparatos te ayudará con las labores del hogar. Así mismo, deberás disponer de cepillos especiales para gatos y cepillarle frecuentemente para eliminar los pelos muertos y la suciedad.

Si quieres evitar que tu gato arañe tus muebles o las paredes, deberás hacerte con un rascador. Lo ideal sería que tuviera diferentes texturas para que el gato pueda ir escogiendo en cada momento aquella que quiera.

Aunque no son imprescindibles, ni es necesario que te gastes grandes cantidades, el juego puede estimular a tu gato y además hacerte a ti partícipe del juego: palos con algo colgando, pelotas, muñecos especialmente diseñados para ellos, etc.

Si tu gato es de la categoría “explorador”, plantéate la posibilidad de adquirir protectores para ventanas y así evitarás saltos peligrosos o salidas en las que se puede perder.

Por último, te recomendamos que tengas un trasportín para las visitas al veterinario o los viajes que puedan surgir.

 

 

La convivencia entre perros y gatos sí es posible

img-post-la-convivencia-entre-perros-y-gatos
14 febrero 2018

Muchos de nosotros cuando nos preguntan si somos más de perros o de gatos no podemos responder porque nos encantan los dos. A pesar de que históricamente los perros y gatos han sido enemigos, esto es solo un mito que hoy desde nuestro blog vamos a desmontar.

 

En primer lugar, nada tiene que ver el tamaño con la adaptabilidad de nuestras mascotas. Lo que sí tenemos que tener en cuenta es el carácter tanto del felino como del canino para asegurarnos una feliz convivencia entre ellos. Lo ideal en este camino sería que empezasen a convivir siendo cachorros, pero esto no siempre es posible. Siguiendo nuestros consejos podrás hacer que la expresión “llevarse como el perro y el gato” se quede solamente en eso y tus mascotas sean felices viviendo juntas.

La presentación de ambos animales es un momento fundamental para la futura relación que tengan nuestras mascotas. Para ello, es recomendable que los primeros días estén en habitaciones separadas, para que se vayan acostumbrando al olor del otro.

Para el momento de la presentación, lo ideal es ponerle la correa a nuestro perro para ir acercándolo poco a poco al gato y así poder controlarle en caso de movimientos bruscos. Si antes ha salido a pasear, correr y jugar esto hará que llegue cansado y se reduzcan las posibilidades de conflicto. Haz esto varias veces al día y pronto verás los resultados. Si cualquiera de las dos mascotas tiene una actitud demasiado agresiva o ansiosa, es mejor separarlos y esperar a otro momento.

Por otro lado, es importante que separes la comida de ambos animales. Es aconsejable que la comida del gato se encuentre en un lugar alto, donde el perro no pueda acceder. Cuando le pongas la comida al perro, procura que el gato se encuentre en otra estancia. No permitas jamás que uno se coma la comida del otro.

Asimismo, cada uno tiene que tener su cama y su espacio para descansar independiente del otro. Esto hará que disminuyan las luchas por territorialidad.

No olvides premiar los comportamientos tranquilos cuando empiecen a estar juntos mediante el refuerzo positivo, bien mediante palabras, caricias o premios.

Dedica tiempo a jugar con cada uno. Si el animal considera que el otro no ha venido a “robarle a su amo” estará más contento y no competirá con el otro por conseguir tu atención. 

¿Has tenido experiencias conviviendo con ambos animales? Queremos conocer cómo fue tu caso y si has conseguido que, aunque no se conviertan en grandes amigos, puedan tolerarse y vivir en el mismo hogar sin problemas.