¿Cómo entender a tu mascota? Pequeño diccionario.

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30 enero 2019

¿Cuántas veces has deseado hablar el mismo idioma que tu mascota? La comunicación entre animales y humanos a veces es realmente complicada… y si tu compañero de piso de cuatro patas acaba de llegar, todavía más. ¡No desesperes! Te dejamos varios consejos que te ayudarán a conocer más a tu mascota para conseguir una buena convivencia. ¡Sigue leyendo!

Escucha sus sonidos

Los sonidos son la forma de comunicación más común en muchas mascotas, y la más evidente y fácil de identificar por ser sonora y muy distinguible. Los ladridos y maullidos son, en muchas ocasiones, las primeras señales que debes tener en cuenta para evitar conflictos y entender qué quiere decir tu perro o gato.

Un ladrido, por ejemplo, puede ser una llamada de atención o la forma de expresar ansiedad, frustración, dolor o ganas de jugar. Te recomendamos prestar mucha atención a los sonidos de tu amigo peludo para acostumbrarte a ellos e ir captando sus ruidos más personales. ¡Con el tiempo conseguirás diferenciar cada nota!

Observa su lenguaje corporal

Tanto los perros como los gatos tienen un lenguaje corporal peculiar que les permite comunicar a sus amos su estado emocional y sus intenciones. Por ello la segunda regla para entender a tu mascota es observar su cuerpo y estar atento a todas sus reacciones físicas. La razón es simple: leer los gestos que un animal realiza con su cola, espalda o extremidades puede brindarte información muy útil.

Por ejemplo, si tu perro mantiene el lomo alto y la cola hacia arriba, te estará comunicando que se siente a gusto, confiado y tranquilo contigo… pero si se agacha, se esconde o mete el rabo entre las patas traseras está mostrando su miedo. ¡Tenlo en cuenta!

Mira su expresión facial

Los ojos, las orejas y la boca de un animal son capaces de expresar mucha información a los humanos. Una investigación de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) afirmó, de hecho, que los perros (al igual que otros animales) son capaces de cambiar su expresión facial en un intento de comunicarse con las personas.

Te dejamos un ejemplo: muchos perritos usan una expresión conocida como “ojos de cachorro”, en la que abren mucho sus ojos y suben las cejas (queriendo dar pena a su dueño para conseguir comida o un paseo por el parque). Y los gatos no se quedan atrás: si tu felino te mira fijamente a los ojos y no desvía la mirada, te está desafiando… y si entorna sus ojos te está demostrando cariño y confianza. ¡Debes estar muy atento a estos y otros gestos para conocer cómo se encuentra tu animal y qué puedes esperar de él!

Si aún tienes dudas, no te preocupes. ¡Tenemos una buena noticia para ti! Existen algunos diccionarios perrunos y gatunos publicados que te pueden ayudar a traducir el vocabulario de perros y mininos… e interpretar los sentimientos, las preocupaciones y el estado de ánimo de sus mascotas.

Algunos ejemplos son “El lenguaje de los perros: las señales de calma” o “Mini diccionario español/gato gato/español: 160 palabras para aprender a hablar gato con fluidez”. ¡Busca por Internet y apunta para tu siguiente carta a los Reyes Magos!

Dónde conviene acariciar a un gato

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23 enero 2019

A todos los amantes de los gatos nos gusta mimar a nuestros felinos, pero más de una vez nos hemos llevado algún zarpazo, golpe o mordisco al intentar acariciar al peludo de la familia. Y es que no siempre nuestro pequeño amigo quiere recibir caricias o tener contacto físico.

Todos debemos familiarizarnos con ciertos códigos y pautas para mantener con ellos una buena relación. En este post te explicamos dónde acariciar a tu amigo de cuatro patas para ayudarle a relajarse (y no comenzar una guerra no deseada).

Pero antes de nada… ¿qué consejos básicos seguir para acariciar a tu gato?

Antes de contarte qué zonas son las mejores, te aconsejamos seguir una serie de pautas para acercarte a tu minino y no morir en el intento.

En primer lugar, deberías prestar atención a su lenguaje corporal. Si un gato choca su cabeza con tus manos, por ejemplo, es una señal de que quiere ser acariciado… y si te da la espalda, es que no quiere tus mimos.

También es importante que estés tranquilo a la hora de acercarte a tu minino y buscar un sitio donde él esté relajado. Si no, conseguirás los resultados contrarios a los que buscas y recibirás más de un arañazo.

Por otro lado, cuando te acerques a tu amigo peludo, te aconsejamos hablarle de una manera tranquila y cercana. Si utilizas un tono tierno y cariñoso, podrás crear un clima apto para que tu compañero de piso te acepte y puedas comenzar el masaje sin peligro.

Además es preferible acercar tu mano hacia su nariz y dejar que te huela antes de abalanzarte sobre él.

Pueden pasar dos situaciones: que no muestre ningún interés en ti y mire tu mano con suspicacia (momento ideal para irte por donde has venido); o que se acerque a ti y frote su cabeza contra tu mano (señal de que puedes arriesgarte un poco más).

Dicho todo esto… ¿dónde conviene acariciar a un gato?

Hay determinados lugares en donde los gatos disfrutan más de las caricias. Y te podemos ayudar a saber qué lugar es mejor:

La cabeza

La cabeza es, probablemente, el mejor sitio para iniciar una interacción con nuestro amigo felino. Te recomendamos tocar esa parte ligeramente con la yema de los dedos, centrándote en el área de las orejas, el mentón, la frente o el bigote. Tocar la barbilla y la cara les envuelve en un estado de bienestar, haciéndoles sentir más relajados y felices.

El lomo

Otra opción consiste en acariciar el lomo del gato a lo largo de la espalda, desde el cuello hasta la base de la cola. Esta zona les suele gustar y, tanto si lo haces con fuerza o algo más suave, sentirán como si estuvieran recibiendo un masaje.

La panza

Si estás pensando atacar esta zona, ¡mucho cuidado! A la mayoría de los gatos no les gusta en absoluto que les frotemos la barriga. Incluso aquellos animales más cariñosos pueden interpretar un roce en esa zona como una invitación al juego más sangriento.

Las patas

Los felinos son muy delicados con sus patitas. Por ello te recomendamos no jugar con esas zonas a no ser que seas consciente que realmente a tu gato le guste. Si eres un aventurero (y quieres correr el riesgo) puedes comenzar las caricias en otras partes del cuerpo (con movimientos muy suaves y delicados), e ir bajando hasta los pies para ver qué pasa… pero siendo consciente de que te la puedes jugar.

A pesar de todo esto, es importante destacar que, como los humanos, cada gato tiene sus manías y gustos particulares. Aunque la cabeza y el cuello sean los lugares más recomendados, tienes que ir probando con cada felino en particular.

Enseñar a tu perro a hacer pis fuera de casa

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15 enero 2019

 Enseñar a tu perro a hacer pis fuera de casa es una de las primeras cosas que debes trabajar con él. Aquí tienes unos pequeños consejos que vendrán bien para hacer este aprendizaje más rápido y  sencillo.

Este es el primer dilema que se nos presenta cuando un cachorrito llega a nuestros hogares.

Una vez que ya tenga todas las vacunas en regla, puedes comenzar con la misión, pero es el veterinario quién te comunicará cuando puedes sacar a tu perro a pasear.

Los perros necesitan determinadas reglas de conducta y de convivencia.

Enseñar a tu mascota a no hacer pis en donde no debe es una tarea sencilla, sólo hace falta un poco de paciencia.

Es muy importante no castigar físicamente al perro cuando haga pis o caca en casa. El perro necesita aprender que no te gusta que haga sus necesidades en casa, y si lo hace debes decirle que no en tono serio, pero nunca castigarlo por eso.

No es útil restregarle el hocico del perro por la orina, porque el perro no lo asocia con un castigo.

Una forma de que el animal aprenda a hacer pis en un sitio determinado es poner papel de periódico o humedecedores y decirle que debe hacer pis ahí, llevarlo a ese lugar para que orine.

Si quieres que el perro no haga sus necesidades en casa, sino en la calle, la mejor forma de que aprenda es llevarlo a pasear todos los días a las mismas horas y anticipando los momentos en los que los perros suelen hacer sus necesidades:

  • después de comer

  • después de jugar

  • antes de dormirse por la noche

Ponle la correa antes de salir de casa y dirígete a algún pipí can cercano o alguna zona de tierra o hierba e intenta que no haga pis hasta que no lleguéis allí. Así se acostumbrará a no hacer pis en aceras o portales y entenderá que el suelo de vuestro hogar no es el idóneo.

Aguanta fuera de casa hasta que haga pis en la calle, y felicítalo en ese momento con buenas palabras y caricias y un premio de comida.

En caso de que el perro esté dando vueltas por casa ansioso, sácalo a pasear porque lo más probable es que necesite hacer pis o caca y que por eso esté así.

Es importante que tengas paciencia, pero también que seas disciplinado y regular en los paseos. Un buen hábito en higiene te ahorrará muchos quebraderos de cabeza.

Por último, es necesario diferenciar a un cachorro de un perro adulto, dado que la retención no es la misma en ambos casos.

Físicamente los cachorros tienen una capacidad de aguante más o menos de:

45 minutos: 3 semanas

75 minutos: 8 semanas

90 minutos :12 semanas

2 horas:18 semanas.

Ten paciencia para enseñarle, aprenderá. Con mucho cariño y muchas salidas diarias a la calle ¡Lo conseguireis!

 

Cómo saludar a un perro

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09 enero 2019

A niños y mayores nos encanta saludar y acariciar a los perros. En muchos casos nos abalanzamos sobre ellos sin respetar el espacio del animal. Aprende a saludar a estos compañeros de forma respetuosa y educada.

Todos los amantes de los perros entendemos el impulso que se siente al tener cerca uno y querer saludarlo y acariciarlo.

Lo mismo ocurre cuando paseamos a nuestro perro y vemos como grandes y pequeños se acercan a decir algo a nuestro amigo.

 Es importante tener en cuenta el saludo al perro especialmente si este no nos conoce, si es un perro con el que no hemos tenido relación previa.

Pedir permiso

En primer lugar, siempre se debe consultar al dueño del perro si puedes acercarte a su perro para saludarlo, teniendo en cuenta que existen unos perros que son muy sociables y otros que no lo son tanto, es importante respetar el espacio de seguridad.

Cuando saludamos por impulso efusivamente, no nos paramos a pensar en qué momento emocional se encuentra el perro, si está estresado o si se siente con miedo, incluso en ocasiones, algunas personas tienden a abalanzarse sobre ellos.

Los  movimientos bruscos pueden hacer que se sientan violentados o atacados. Lo mejor es que nos acerquemos al perro lentamente observando su estado emocional. Es interesante dejar que nos olfatee despertando así su curiosidad. Para ello, podemos acercarle la mano para ganarnos poco a poco su confianza.

Los niños adoran a los animales y es por eso que debemos educarlos en el saludo a los perros. Los niños se acercan efusivamente a saludar y en ocasiones los perros se sienten molestos dando lugar así accidentes.

Enseñar a los niños a solicitar permiso y a acercarse delicadamente evitará sustos.

No vayas de frente

En un saludo a un perro es importante no enfrentarse cara a cara, ni mirar directamente a los ojos pues para nuestros amigos caninos al igual que para muchos otros animales esto es símbolo de confrontación y enemistad.

Es mejor acercarse de forma lateral, agachándose hasta su misma altura , especialmente si el perro es de raza pequeña, pues suelen ser más asustadizos.

Es importante evitar su cara, incluyendo el hocico al acariciarle.

Una vez a su altura una caricia suavemente en el cuello les relajará,  continuando después por el lomo, lo que le dará confianza y seguridad.

Cada perro es diferente

La actitud y la reacción del perro a un saludo dependerá del tamaño, de las experiencias previas que han tenido, si siente hambre, si está acostumbrado a socializar con personas… No todos los perros reciben igual los estímulos.

Si tenemos un perro en nuestra familia los saludos que le hacemos a nuestro amigo pueden no ser tan agradables para otros perros, por eso debemos respetar a los perros y dueños que nos encontramos.

Es conveniente cuidar el tono de voz a la hora de hablar a nuestros amigos peludos, la emoción y el entusiasmo hace que les hablemos en voz alta y que les chillemos, lo que les hace sentirse molestos.

Algunos perros sienten miedo y se sienten amenazados si la persona que les saluda lleva puesto sombrero o gorra, por lo que por seguridad debemos retirarlos previamente.

Los perros son tremendamente adorables y empáticos con las personas. Respetemos su espacio para que nos respeten a nosotros y respeten a extraños.