Adoptar una mascota, todo son ventajas

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14 diciembre 2018

Ahora que nos acercamos a una época de regalos, en muchos hogares las cartas que se escriben a los Reyes Magos o a Papá Noel incluyen la petición de una mascota.

Ante este tipo de situaciones, lo primero que debemos tener en cuenta es que el perro o gato va a estar con nosotros durante muchos años. Hemos de ser conscientes que es una responsabilidad que vamos a contraer con un ser vivo que requiere una serie de cuidados por nuestra parte. Lamentablemente, todavía hay personas que “se cansan” de tener una mascota y deciden abandonarla. Son miles los animales que acaban en refugios o protectoras en el mejor de los casos.

Pero nosotros podemos revertir esta situación con la adopción responsable. Darle una nueva oportunidad y una vida plena a una mascota que ha sido abandonada es un acto de amor que solamente nos traerá beneficios. Disfrutar de la compañía de un ser vivo, a la vez que lo rescatamos de un futuro incierto, es maravilloso, os lo aseguramos.

Aunque los perros y gatos que han sido abandonados pueden resultar un tanto distantes o tímidos en un primer contacto, es por el miedo que tienen a volver a vivir una situación desagradable, pero una vez que cogen confianza con su nuevo dueño, el agradecimiento por su parte es infinito y encontrarás en esa mascota un amigo para siempre.

Si te decides a pasar por una protectora o un refugio en el que haya mascotas en adopción, podrás interactuar con ella poco a poco, sacarla a pasear, llevártela en acogida temporal u otras soluciones que te ofrecerán las personas que allí trabajan. Además, estas personas podrán asesorarte en cuanto al tamaño de la mascota, su historia o su carácter. Si buscas una raza en especial, has de saber que en muchos refugios están viviendo gatos y perros de todas las razas, que eso no te frene a la hora de visitarlos.

El coste obviamente también será menor. Solamente tendrás que pagar los gastos veterinarios del animal y la implantación del chip.

Y, por último, pero no menos importante, de este modo contribuirás a que las asociaciones que se hacen cargo de los animales abandonados tengan una mejor situación, puesto que el coste que tendrás que pagar se invierte en el cuidado de los animales que allí quedan.

¿Necesitas alguna razón más para adoptar?

Adoptar a una mascota adulta

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22 noviembre 2018

Muchas veces, cuando nos planteamos adoptar un perro o un gato, nos imaginamos uno pequeñito, que podamos criar desde el inicio. Creemos, erróneamente, que un cachorro será más sencillo de educar y se acostumbrará a nosotros y nuestros ritmos de vida de una manera más fácil.

Hoy venimos a desmontar todos esos mitos y te contamos todos los beneficios que obtendrás si te decides por la adopción de una mascota ya adulta.

En primer lugar, estás dando vida: estás dando la oportunidad de tener una familia a un perro o un gato que no lo tiene tan sencillo como un cachorro para ser adoptado, precisamente por los prejuicios y mitos de los que hablábamos anteriormente.

También es importante destacar que un perro o gato adulto, que normalmente ya ha formado parte de otra familia, e incluso es posible que haya estado en un refugio o protectora de animales, suele ser más tranquilo que un pequeño cachorro lleno de energía. Su socialización ya se ha producido con anterioridad con lo que, en la mayoría de los casos, estará acostumbrado a convivir con otras personas y animales.

En las protectoras de animales y refugios pueden orientarte sobre el carácter de las mascotas que allí se encuentran, con lo que te llevarás pocas sorpresas. También hay que tener en cuenta que cuando adoptamos o compramos un cachorro, podemos tener ideas erróneas sobre el tamaño que tendrá cuando sea adulto: esto con las mascotas a partir de cierta edad no pasará.

Las personas mayores, las personas con problemas de movilidad o con otras capacidades pueden verse inmensamente beneficiados de la compañía de una mascota adulta, cuyo carácter sea más tranquilo y, por tanto, su necesidad de actividad física sea menor que en un cachorro.

Otro aspecto para tener en cuenta es que las mascotas adultas suelen saber dónde y cuándo hacer sus necesidades: los gatos no ven el arenero como algo extraño y los perros saben que sus necesidades se realizan en la hora del paseo. También en la mayoría de los casos han superado ya la “etapa destructiva” por la que pasan muchos cachorros de perros y gatos.

Y, por último, al salvar a esa mascota que desgraciadamente, en la mayoría de los casos, ha sufrido un abandono, tendrás un compañero fiel para siempre.