Gatos nocturnos y cómo educarles para que duerman por la noche

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08 junio 2018

Si ha llegado un minino a vuestra vida y por las noches no os deja dormir ¡Tranquilos! Es un problema mucho más común de lo que crees y, en la mayoría de los casos, tiene solución.

La naturaleza de los gatos salvajes es nocturna, es cuando aprovechan para cazar y en muchos casos, los gatos domésticos conservan estos horarios que tanto pueden llegar a desquiciarnos.

Pero ¿qué podemos hacer ante esto? Desde Dibaq os proponemos una serie de trucos para que al menos intentéis cambiar un poco sus horarios y adaptarlos a los de la mayoría de los humanos.

En primer lugar, es fundamental que durante el día incrementemos el nivel de actividad de nuestro gato, jugando con él y manteniéndole activo. Si sois de los que pasáis el día fuera de casa por obligaciones laborales o de cualquier otra índole, dejadle juguetes a su alcance, las persianas subidas para que pueda observar la calle o incluso plantearos si podéis introducir otro felino en casa para que esté acompañado.

Te recomendamos que, al llegar a casa, inviertas un rato en darle mimos o jugar con él. Si pasáis mucho tiempo fuera de casa os echará de menos y necesita ese contacto físico para su estabilidad emocional.

Es conveniente también darle de cenar tarde, de este modo, al hacer la digestión es posible que aumente su nivel de sueño.

Uno de los aspectos más importantes es cómo interactuar con el gato cuando por la noche reclama nuestra atención. La solución es sencilla: hay que ignorarle. Si le hablamos, nos levantamos o incluso le damos algo de comida “para que se calle” lo va a interpretar como un refuerzo positivo. Hay que tratar de no hacerle caso de madrugada para que vaya acostumbrándose poco a poco a nuestros ritmos.

Proporciónale una cama cómoda y confortable, en la que incluso puedes poner algún elemento de calor que no sea peligroso para él, tipo bolsas de semillas de las que se calientan en el microondas o una botella (bien cerrada) con agua caliente, pues los mininos adoran el calor para dormir.

¿Y tú? ¿Qué trucos tienes para que tu gato duerma por las noches?

 

Ansiedad por separación en cachorros

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20 abril 2018

El 15% de los perros sufren de ansiedad por separación cuando los miembros de la familia salen de casa, pero este porcentaje aumenta significativamente en el caso de cachorros. Y aunque en menor medida y pese a su fama de independientes, los gatos también pueden sufrir esta ansiedad en ocasiones.

 

Hoy os damos una serie de consejos para que poco a poco podáis reducir este malestar en vuestras mascotas cuando se quedan solas en casa.

En primer lugar, cuando un cachorro llega a nuestros hogares es fundamental trabajar la separación. Tendemos en muchas ocasiones a mimar demasiado a los cachorros (son tan tiernos que pensamos que es inevitable), pero debemos trabajar desde el primer día su independencia.

Empieza a hacer salidas cortas, premiando a tu mascota si cuando vuelves se encuentra tranquila y relajada.

No te despidas. Este es un error común entre muchos dueños de perros y gatos que lo único que consigue es aumentar su nerviosismo y ansiedad.

Al llegar, saluda a tu mascota, pero sin efusividad. Si el cachorro se encuentra muy excitado, lo conveniente es ignorarle hasta que se calme, reforzando esta actitud positiva cuando se produzca. Igualmente, es totalmente desaconsejable que le regañes por algo que haya hecho en tu ausencia, pues no es capaz de asociar la acción con el momento en el que le estás riñendo.

Deja a tu cachorro con uno de sus juguetes preferidos al marcharte de casa. Esto hará que se mantenga entretenido, seguro y cómodo. Al volver, retíralo. De este modo, asociará tus salidas con tener su objeto preferido y reduciremos la angustia que siente al separarse de ti.

Los cachorros son muy listos y pronto asocian nuestras rutinas al hecho de que salgamos de casa. Nos ponemos el abrigo, nos calzamos, cogemos las llaves. Por eso, os recomendamos realizar estas rutinas varias veces al día, pero sin salir de casa. De este modo, nuestro pequeño amigo dejará de asociar ciertos comportamientos al hecho de que se va a quedar solo. Realiza también pequeñas salidas que duren unos pocos minutos.

Cánsale: un perro que ha salido a la calle a correr y a jugar o un gato con el que hemos estado jugando durante un buen rato tiene menos posibilidades de sufrir cuando sales de tu hogar.

Si a pesar de poner en práctica todas estas actitudes, la ansiedad es demasiado fuerte, te recomendamos que lo consultes con tu veterinario para que pueda ofrecerte otras soluciones.