Invierno: alimentación y cuidados para que tu mascota pase el frío sin problemas

Categorías : Alimentación mascotas

Existe la idea de que, como tienen pelo, los perros y gatos no necesitan cuidados especiales cuando llega el frío. En realidad, el invierno afecta directamente a su alimentación, su energía y hasta su salud articular, y merece la pena ajustar algunos hábitos antes de que lleguen las temperaturas más bajas.

Los perros que pasan mucho tiempo en el exterior o hacen ejercicio intenso al aire libre queman más calorías solo para mantener su temperatura corporal, mientras que las mascotas mayores suelen notar más el frío en sus articulaciones, con más rigidez y molestias que en otras épocas del año.

Además, muchas mascotas beben menos agua en invierno simplemente porque tienen menos sed por el frío, algo que puede pasar desapercibido pero que aumenta el riesgo de problemas urinarios si no se vigila.

Más calorías para los días de frío intenso

Un perro que pasea o trabaja mucho al aire libre en invierno puede necesitar un aporte calórico algo mayor que en los meses templados, sobre todo si además es de pelo corto o de raza pequeña, que pierden calor con más facilidad. En cambio, una mascota que vive en un hogar con calefacción y apenas reduce su actividad no necesita más comida solo porque haga frío fuera: aumentar la ración sin necesidad real es una de las causas más comunes de sobrepeso invernal.

Articulaciones y frío: por qué se resienten los mayores

El frío tiende a agravar la rigidez articular en perros y gatos mayores, especialmente si ya arrastran cierto desgaste. Mantener una cama alejada del suelo frío, moderar pero no eliminar el ejercicio diario y cuidar el aporte de glucosamina y condroitina en la dieta son medidas que ayudan a que las molestias no aumenten durante estos meses.

El agua que se olvida en invierno

Beber menos agua en invierno, combinado con dietas muy secas, puede favorecer la formación de cristales o infecciones urinarias, sobre todo en gatos. Conviene revisar que el bebedero tenga siempre agua fresca y accesible, y valorar con el veterinario si conviene añadir algo de alimento húmedo a la dieta durante estos meses para reforzar la hidratación.

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