Qué alimentos de las comidas navideñas son peligrosos para tu perro o gato

Cada Navidad, las urgencias veterinarias se llenan de casos que se podrían haber evitado: un trozo de turrón bajo la mesa, un hueso de pavo tirado al cubo que la mascota rescata, un bombón que se le cae a un niño. Son los días del año con más intoxicaciones alimentarias en perros y gatos, así que conviene tenerlo claro antes de que empiecen las comidas familiares.

Muchos de los alimentos que forman parte de cualquier mesa navideña son perfectamente seguros para las personas y, al mismo tiempo, tóxicos o peligrosos para perros y gatos, aunque la cantidad sea pequeña. El problema es que la mayoría de estos alimentos están al alcance de la mascota precisamente en los momentos de más descuido, con la casa llena de gente e invitados que no conocen las normas.

La buena noticia es que no hace falta dejar a la mascota fuera de la celebración: existen alternativas pensadas específicamente para que también pueda tener su propio capricho navideño sin ningún riesgo.

Los alimentos de la mesa que debes mantener fuera de su alcance

El chocolate (cuanto más puro, más peligroso) contiene teobromina, una sustancia que los perros y gatos metabolizan muy despacio y que puede provocar desde vómitos hasta arritmias graves. Las uvas y las pasas, muy presentes en postres y turrones de frutas, pueden causar fallo renal incluso en cantidades pequeñas, sin que se sepa todavía por qué exactamente. La cebolla y el ajo, habituales en rellenos y salsas, dañan los glóbulos rojos y pueden provocar anemia días después de la ingesta. Los huesos cocidos de pavo o pollo se astillan con facilidad y pueden perforar el aparato digestivo, así que conviene retirarlos antes de que la mascota tenga acceso a ellos, no solo durante la comida sino también al tirar las sobras.

Por qué el turrón «normal» es mala idea aunque sea solo un trocito

El turrón de frutos secos puede incluir nueces de macadamia, tóxicas para los perros incluso en pequeñas cantidades, y su alto contenido en grasa es una de las causas más frecuentes de pancreatitis en estas fechas. Las versiones sin azúcar añadido suelen llevar xilitol, un edulcorante que en perros provoca una bajada brusca y peligrosa de la glucosa en sangre con cantidades mínimas. Y el turrón de chocolate, obviamente, suma el riesgo de la teobromina a todo lo anterior. En resumen: ningún turrón pensado para personas es una buena idea para una mascota, por poco que se le dé.

Cómo incluir a tu mascota en la mesa sin arriesgar su salud

Para eso existen los turrones blandos Dibaq Sense para perros y gatos, pensados específicamente para que también tengan su capricho navideño: elaborados con en torno a un 85% de carne fresca, sin azúcar añadido, sin cereales ni frutos secos, en sabores como Panna Cotta de Mango, Yogur y Arándanos o Tarta de Queso para perros, y Tarta de Queso y Yogur y Arándanos en formato para gatos. Son un alimento complementario, no un sustituto de su dieta habitual, así que lo ideal es darlo como capricho puntual y, si la mascota tiene alergias o alguna condición de salud, consultarlo antes con el veterinario.

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